La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este jueves que mantiene la emergencia sanitaria internacional por la mpox (viruela símica), debido al aumento de casos y la expansión de la enfermedad en áreas como el este de la República Democrática del Congo.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, tomó esta decisión tras la recomendación del comité de emergencia para la enfermedad, que se reúne cada tres meses para evaluar la situación.
Nueva variante en expansión
La alerta responde a la rápida propagación de una nueva variante de mpox (clado Ib) en África, diferente de la que causó brotes en 2022 en Europa, Norteamérica y otras regiones. En lo que va de año, se han detectado más de 2.100 casos confirmados en la RDC, 1.500 en Uganda, 500 en Burundi, 20 en Ruanda y 9 en Kenia. Aunque solo 11 casos han sido mortales (todos en Uganda), la OMS advierte sobre el riesgo de una mayor expansión en zonas de difícil acceso.
El comité de emergencia revisó las medidas temporales para controlar los brotes, que incluyen la creación de centros nacionales y locales de emergencia, el seguimiento intensivo de casos y contactos, y el desarrollo de planes de vacunación. Sin embargo, la OMS no ha propuesto restricciones a los viajes, enfocándose en estrategias de prevención y control.
Desafío por expansión
La OMS destaca que la nueva variante, aunque menos letal que la de 2022, representa un desafío significativo debido a su rápida expansión en áreas con sistemas de salud frágiles. La organización continúa monitoreando la situación y trabajando con los países afectados para contener los brotes y evitar una propagación global.
La emergencia sanitaria por mpox fue declarada por primera vez el 14 de agosto de 2024, tras el aumento de casos en la RDC y otras regiones. Aunque la OMS levantó la alerta en 2023, la aparición de la nueva variante clado Ib ha llevado a reinstaurar la emergencia, especialmente en zonas afectadas por conflictos como Kivu del Norte y Kivu del Sur.