En entrevista con RPP, Koki Noriega, presidente de la Asamblea General de Gobiernos Regionales (ANGR), criticó las declaraciones del premier Ernesto Álvarez respecto a las responsabilidades del último enfrentamiento armado en una bocamina de Pataz, que dejó tres personas asesinadas.
Como se recuerda, la ANGR en un comunicado, condenó los crímenes y los señaló como "consecuencia de la ausencia de una estrategia eficaz del Ejecutivo, que no ha logrado garantizar el control territorial ni la protección de la vida de la población frente a la violencia y las economías ilícitas".
Ante ello, el premier Ernesto Álvarez dijo que el problema de la minería ilegal se arrastra desde hace varios años, ya que, "los gobiernos regionales han usufructuado" su autonomía "para manejar recursos del pueblo sin lograr eficiencia ni resultados". Además, que "no es necesariamente obligación del Estado el control de la minería ilegal".
RESPONSABILIDAD POLÍTICA
Al respecto, Koki Noriega, señaló que el Gobierno central es el que tiene el "control" de Pataz, ya que la zona se encuentra en estado de emergencia desde hace "casi dos años", asimismo rechazó las palabras de Álvarez Miranda y consideró que su permanencia en el cargo debería ser evaluada, pues los hechos en Pataz demandan una responsabilidad política.
"Argumento por qué [se debe evaluar] la permanencia del premier. Primero, en mayo, cuando murieron trece personas, cayó el premier Adrianzén. Después, con el ataque en Chorrillos a Agua Marina, lo vacaron a la presidenta. Acá debe haber costos políticos, porque son los responsables el ministro del Interior y también el premier, son responsables directos [...] Mi opinión [es que] debe haber alguien que pague los costos políticos, siempre. Para mí, [es] el premier", remarcó.