El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó la política exterior de Estados Unidos y la reciente iniciativa impulsada por Donald Trump. Dijo que la creación de la denominada "Junta de Paz" busca instalar una estructura internacional paralela que vulnera los principios de las Naciones Unidas.
Dijo también que la iniciativa “busca colocar a la ONU bajo un control unipolar, que la intención es crear un organismo del cual el propio Trump sea el propietario”. Esta postura ha generado que Brasil tome distancia de la iniciativa que actualmente es promovida por la administración de Washington.
La propuesta de la "Junta de Paz" ha logrado sumar la adhesión de aproximadamente veinte países. No obstante, Luiz Inácio Lula da Silva advirtió que las grandes potencias y la mayoría de las naciones de Europa mantienen una postura reticente frente al nuevo proyecto del presidente norteamericano.
PAPEL SECUNDARIO
La preocupación de los líderes internacionales radica en que la centralización del poder en la "Junta de Paz" relegue a las naciones en desarrollo a un papel secundario. Según explicó el mandatario, la imposición del poder por encima de los acuerdos globales es un retroceso para la diplomacia moderna.
Integran la Junta de Paz: Albania, Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bielorrusia, Bulgaria, Egipto, Hungría, Indonesia, Israel, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Kuwait, Mongolia, Marruecos, Pakistán, Paraguay, Catar, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Uzbekistán y Vietnam.