Las celebraciones del Año Nuevo chino comenzaron oficialmente en diversas partes del mundo, incluyendo Perú, donde la comunidad asiática mantiene vivas sus tradiciones. Este 2026 corresponde al año del caballo de fuego, símbolo que, según el horóscopo chino, se asocia con prosperidad, oportunidades y buenos augurios para determinados signos.
La presencia china en el país tiene raíces históricas profundas. Para comprender esta migración hacia China, es necesario retroceder varias décadas, cuando miles de ciudadanos asiáticos llegaron al Perú en busca de trabajo. Se estima que más de 100 mil inmigrantes chinos arribaron tras viajes de más de 100 días, estableciéndose principalmente en el Centro de Lima, donde formaron comunidades estables.
De acuerdo con Marco Antonio Capristán, historiador de la Biblioteca Nacional del Perú, empresarios peruanos contrataron mano de obra china mediante contratos de entre cuatro y ocho años. Sin embargo, varios acuerdos no se respetaron y algunos trabajadores terminaron en condiciones cercanas a la explotación.
Muchos inmigrantes se integraron progresivamente a la economía local y se asentaron en zonas comerciales emblemáticas como la calle Capón, hoy reconocida como punto clave de la cultura china en Lima.
Uno de los vínculos más sólidos entre Perú y China es la gastronomía, especialmente el chifa, resultado de la fusión culinaria peruano-china que forma parte de la identidad gastronómica nacional.
CELEBRACIONES POR AÑO NUEVO CHINO
Mientras tanto, en Pekín, miles de ciudadanos celebran el inicio del calendario lunar con ferias, danzas tradicionales, trajes alegóricos y actividades culturales, marcando así una festividad que trasciende fronteras.