Estados Unidos, Rusia y China han iniciado contactos diplomáticos en Ginebra para discutir el futuro del control de armas nucleares, en lo que representa el primer movimiento internacional tras el fin del tratado New START el pasado 5 de febrero. El encuentro, promovido por Washington, busca sentar las bases para nuevas negociaciones multilaterales.
Fin del New START y presión por un nuevo acuerdo
En la primera reunión entre Rusia y Estados Unidos se analizaron diversos temas, pero el eje principal fue la continuidad del desarme nuclear luego de la expiración del acuerdo firmado en 2010. Este tratado establecía límites a las armas estratégicas desplegadas por ambas potencias, que concentran el 87 % del arsenal nuclear mundial, por lo que su final dejó sin regulación directa el equilibrio militar entre ambos países.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha señalado que su administración apuesta por un tratado “nuevo, mejorado y modernizado”, argumentando que el acuerdo anterior presentaba incumplimientos frecuentes. La postura de Washington es que cualquier nuevo pacto debe incluir a China, país que considera ha ampliado su capacidad nuclear de forma reservada.
China y el debate por ampliar el pacto nuclear
En la Conferencia de Desarme celebrada también en Ginebra, el subsecretario adjunto estadounidense Christopher Yeaw advirtió que el arsenal chino podría alcanzar paridad estratégica con Rusia o EE.UU. en un plazo de cuatro o cinco años. Por ello, Estados Unidos considera que la ausencia de Pekín fue el principal defecto del START III.
Sin embargo, China ha indicado que por ahora no contempla participar en negociaciones de este tipo. Paralelamente, países sin armamento nuclear han pedido que cualquier nuevo tratado incluya a todas las potencias nucleares, como Francia y Reino Unido, además de India, Pakistán, Corea del Norte e Israel. Según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), India posee 180 ojivas, Pakistán 170, Corea del Norte 50 e Israel alrededor de 90.
