Los cuatro minutos adicionales que dio Néstor Pitana fueron eternos. Los hinchas respiraban tranquilos cuando veían el balón lejos del arco de Gallese, pero sufrían con cada arremetida de James o Falcao. En el tramo final, el equipo de Pékerman se volcó a campo peruano, consciente de que con el empate corría el riesgo de quedar fuera de la Copa. Y Perú se defendía como podía. Puso a todos sus hombres por detrás del medio campo y aguantó el cero. Al final, lo que quedó fue la alegría. El dulce sabor de estar ya en cuartos de final.
|
|
Zambrano y Trauco en conversaciones para volver a la Liga 1 con Juan Pablo II |