Estos son los tres virus bajo vigilancia internacional en 2026 por su potencial de expansión
Especialistas advierten que la gripe aviar H5N1, el mpox y el virus Oropouche han ampliado su alcance geográfico y requieren monitoreo constante.

Especialistas advierten que la gripe aviar H5N1, el mpox y el virus Oropouche han ampliado su alcance geográfico y requieren monitoreo constante.
A seis años del inicio de la crisis por la COVID-19, el escenario sanitario global continúa marcado por la vigilancia epidemiológica. En 2026, especialistas en enfermedades infecciosas advierten sobre la expansión de tres virus que han ampliado su alcance geográfico y su comportamiento epidemiológico: la gripe aviar H5N1, el mpox y el virus Oropouche. Un análisis publicado en The Conversation, firmado por el infectólogo Patrick Jackson, de la Universidad de Virginia, señala que estos patógenos comparten un factor clave: han cruzado nuevas fronteras y presentan señales que justifican un monitoreo constante.
Virus Oropouche, gripe aviar H5N1 y mpox: focos de vigilancia en 2026
El virus Oropouche, identificado en la década de 1950 en Trinidad, ha dejado de ser un problema circunscrito a la Amazonía. En los últimos años se ha extendido por América del Sur, Centroamérica y el Caribe, y en 2024 se reportaron en Brasil las primeras muertes asociadas a esta infección. También se notificaron en Europa casos vinculados a viajeros procedentes de zonas afectadas, según reportó IFL Science. La enfermedad, transmitida por pequeños mosquitos que proliferan en entornos urbanos con acumulación de residuos, provoca síntomas similares a los de la gripe y actualmente no cuenta con vacuna ni tratamiento específico. Ante este panorama, la Organización Mundial de la Salud presentó en enero de 2026 una hoja de ruta para acelerar el desarrollo de herramientas de prevención y control.
En paralelo, la gripe aviar H5N1 ha generado preocupación tras detectarse en 2024 en vacas lecheras de Estados Unidos, un salto de especie que modificó el patrón tradicional del virus, históricamente asociado a aves. Desde entonces se han documentado rebrotes en distintos estados y, de acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, se han confirmado 71 casos humanos y dos fallecimientos desde ese año, sin evidencia de transmisión comunitaria sostenida. El principal riesgo, según los expertos, radica en que el virus adquiera la capacidad de propagarse eficazmente entre personas, lo que abriría la puerta a un escenario pandémico. Actualmente se desarrollan vacunas específicas frente a esta cepa.
El tercer foco de atención es el mpox, enfermedad que durante décadas permaneció limitada a regiones de África pero que en 2022 experimentó un brote internacional vinculado al clado IIb, con propagación en más de cien países. Desde 2024, además, se observa un incremento de casos del clado I en África central, considerado más severo. Incluso se han detectado infecciones del clado Ib en Estados Unidos en personas sin antecedentes de viaje al continente africano. Aunque existe vacuna, no hay un tratamiento específico, y la evolución del virus sigue bajo análisis. A estos escenarios se suman otras amenazas como el chikunguña, el virus Nipah y el resurgimiento del sarampión en contextos de baja cobertura de vacunación, recordando que la preparación sanitaria continúa siendo un componente esencial para evitar que brotes regionales escalen a crisis internacionales.