¡Preste mucha atención! Durante el verano, el calor y la humedad favorecen el incremento de hongos en la piel, una afección asociada a la sudoración excesiva y al mayor uso de ambientes públicos.
Ante este escenario, el Seguro Social de Salud (EsSalud) recomienda a la población adoptar medidas preventivas. La doctora Natalia Merino, dermatóloga de EsSalud, explica que el aumento de casos responde a factores propios de la temporada, como visitar playas, piscinas y espacios compartidos.
Síntomas y contagio
La especialista indica que las zonas más propensas a infectarse son la planta y uñas de los pies, el área inguinal y las axilas. Caminar descalzo en piscinas o vestuarios incrementa el riesgo, ya que "estamos expuestos a contacto con muchas personas que no conocemos", señaló Merino. Los primeros síntomas incluyen descamación, leve picazón, enrojecimiento y, en las uñas, cambios de coloración a tonos amarillentos o blanquecinos, además de engrosamiento.
Recomendaciones para prevención
Como medidas de prevención, EsSalud recomienda utilizar sandalias en duchas públicas, piscinas y playas; secar cuidadosamente la piel después del baño, especialmente entre los dedos y pliegues; y evitar ropa ajustada o sintética que favorezca la sudoración. También se debe optar por calzado abierto que permita una adecuada ventilación y no compartir objetos de uso personal como toallas, sandalias o medias, ya que pueden ser una vía directa de contagio.
Poblaciones vulnerables y advertencia
En el caso de bebés y niños, el principal foco de contagio suele ser el entorno familiar, por lo que los adultos deben tratar oportunamente cualquier infección. La dermatóloga advierte que personas con enfermedades crónicas como diabetes o con el sistema inmunológico debilitado son más propensas. Ante lesiones sospechosas, EsSalud insta a no automedicarse, ya que productos de venta libre con corticoides pueden camuflar la infección y empeorarla al suspenderlos, y recomienda acudir a un dermatólogo.