Estados Unidos ejecutó esta semana una operación militar conjunta con Israel contra Irán que culminó con la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. El anuncio fue realizado por el presidente Donald Trump, quien aseguró que no permitirá que el régimen iraní continúe desarrollando su programa nuclear. La ofensiva incluyó una serie de bombardeos balísticos dirigidos a objetivos estratégicos en Teherán.
Imágenes difundidas por ciudadanos iraníes muestran el momento en que aeronaves militares sobrevuelan la capital antes de los impactos contra lo que sería la residencia del líder supremo. Según fuentes internacionales, Jamenei se encontraba reunido con altos dirigentes del país al momento del ataque. La operación habría sido el resultado de un estrecho intercambio de inteligencia entre Washington y Tel Aviv.
De acuerdo con reportes publicados por The New York Times, la acción militar fue coordinada tras semanas de seguimiento a objetivos clave del régimen iraní. Israel también informó de la muerte del ministro de Defensa iraní y del comandante de la Guardia Revolucionaria, considerados piezas fundamentales dentro de la estructura militar del país.
¿QUÉ PASARÁ CON IRÁN?
Analistas internacionales coinciden en que la muerte de Ali Jamenei marcaría un antes y un después en la política interna de Irán y en el equilibrio de poder en Medio Oriente. La magnitud de la ofensiva y la eliminación de la máxima autoridad religiosa y política iraní abren un escenario de alta tensión global, con posibles repercusiones diplomáticas y militares en los próximos días.