En una misa realizada hoy, en la iglesia San Juan Bautista de Catacaos, en Piura, el comisario pontificio Jordi Bertomeu, junto a los obispos Carlos Castillo y Pedro Barreto, pidieron perdón de rodillas a las comunidades campesinas de Tallán dañadas por el Sodalicio.
La ceremonia se realizó como respuesta a una solicitud de los comuneros ante las denuncias de despojo de unas 10 000 hectáreas de terreno, hostigamiento y criminalización sufridas por parte de empresas relacionadas con la organización religiosa disuelta.
En el acto, que contó con la asistencia de autoridades eclesiásticas, políticas y representantes de derechos humanos, también se rindió homenaje a los campesinos fallecidos en la lucha por sus tierras y se enfatizó en la necesidad de una justicia efectiva.
CAMINO DE RECONCILIACIÓN
El delegado del Vaticano dijo que la intervención de la Iglesia es tardía frente al sufrimiento de las familias dañadas por el grupo fundado por Luis Figari. Subrayó que este gesto busca iniciar una etapa de reconciliación que debió empezar hace tiempo.
"Hoy estamos aquí para pedirles perdón en nombre de la Iglesia. Hemos llegado tarde, tendríamos que haber llegado hace 20 años y lo sentimos de verdad. Discúlpennos, ofrézcanos vuestro perdón", expresó el comisario pontificio.