Uno de sus sueños cumplidos a tan corta edad. Jair Edian Arredondo logró ingresar, en su primera postulación, a la carrera de Medicina Humana de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).
El joven de 17 años de edad, proveniente del distrito de Carabayllo, logró su ingreso apenas unos meses después de haber culminado la secundaria en el colegio Juan Pablo Peregrino, hecho que llena de orgullo a su familia.
EL FUTURO MÉDICO DE LA FAMILIA
En declaraciones a La República, Jair señaló que se inclinó por la medicina, a pesar de que su madre es contadora y su padre ingeniero industrial, ya que desde temprana edad desarrolló una fuerte vocación de servicio. “Para mí, no es solo una disciplina de ciencias, sino una profesión donde podemos conectar con las personas, mediante un tratamiento específico, usando el estudio para poder curarlas y llevar una vida mejor”, declaró.
El camino para lograr su objetivo no fue fácil. Desde que cursaba segundo de secundaria, Jair empezó a familiarizarse con materiales preuniversitarios. Asimismo, en quinto de secundaria ingresó a un círculo académico de su institución, donde cumplía una jornada extendida de lunes a viernes, de 7:30 a. m. a 8:00 p. m.
HIZO UN GRAN SACRIFICIO
Uno de los momentos más difíciles para Jair fue cuando su familia tuvo que mudarse al distrito de Santa Anita. A pesar de ello, decidió continuar asistiendo a su colegio en Carabayllo, lo que implicaba levantarse a las 5:00 a. m. para asistir a clases y quedarse por las tardes en sus sesiones de reforzamiento.
Por otro lado, en el examen de admisión le resultó más sencillo responder las preguntas de Biología y Química; sin embargo, reconoció que el curso que más le costó fue Matemáticas. “Sacrifiqué varias horas en las que pude haber jugado (fútbol) o descansado, pero todo por el ingreso a Medicina Humana. Solía entrenar bastante y tuve que ponerlo un poco en pausa para poder concentrarme más en mi preparación”, finalizó.