Desde una ventana del Palacio Apostólico, en la plaza de San Pedro, el papa León XIV pidió, la mañana de ayer, el "cese el fuego" y que "se reabran caminos de diálogo" para poner fin al conflicto en Medio Oriente y evitar más sufrimiento a las personas.
"En nombre de los cristianos de Medio Oriente y de todas las mujeres y hombres de buena voluntad me dirijo a los responsables de este conflicto (…) La violencia nunca podrá llevar a la justicia, a la estabilidad y a la paz que los pueblos esperan" señaló.
MUERTE DE SACERDOTE
El religioso dijo también que desde hace dos semanas "miles de personas inocentes han sido asesinadas y muchísimas otras obligadas a abandonar sus propias casas (…) los ataques que han golpeado escuelas, hospitales y centros habitados", agregó.
Asimismo, expresó su "preocupación" por el Líbano, país al que viajó el diciembre pasado, en su primer viaje internacional, y donde esta semana un sacerdote maronita lamentablemente murió tras ser alcanzado por un proyectil durante un intenso bombardeo.
PAZ Y RECONCILIACIÓN
Previamente, durante el rezo del ángelus, el pontífice pidió "abrir los ojos" ante el terrible sufrimiento de las miles de familias afectadas y desplazadas. Asimismo, llamó a orar por el alma de las personas asesinadas en esta “atroz violencia” que ya debe terminar.