El presidente ecuatoriano Daniel Noboa informó que las Fuerzas Armadas de su país destruyeron un campamento de entrenamiento de los Comandos de la Frontera (CDF), una de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La operación, que contó con el apoyo del Departamento de Guerra de Estados Unidos, se ejecutó en la amazónica provincia de Sucumbíos, situada cerca de la frontera con Colombia. Los militares destruyeron dos casas rústicas y decomisaron armas y explosivos.
Ecuador acusa a la disidencia CDF, entre otros, de ser los responsables del asesinato de 11 militares durante un operativo contra la minería ilegal en mayo de 2025. También de colaborar y proteger a bandas de narcotraficantes que envían droga a EEUU y Europa.
ACCIONES ESPECÍFICAS
Al respecto, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, afirmó que el Departamento de Guerra de Estados Unidos “ejecutó acciones específicas para (…) desmantelar las redes narcoterroristas” a solicitud de Ecuador y que el operativo militar conjunto fue un éxito.
Noboa Azín anunció el pasado 1 de marzo que Ecuador y EEUU realizarán “operaciones conjuntas” contra el narcotráfico. La cooperación permitirá el intercambio de información y el fortalecimiento de capacidades para enfrentar el crimen organizado transnacional.