El papa León XIV expresó este domingo su profunda preocupación por la escalada del conflicto en Medio Oriente, tras la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán en la madrugada del sábado 28 de febrero.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, luego del rezo del Ángelus, el sumo pontífice instó a "detener la espiral de violencia" y advirtió que "la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas recíprocas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte".
Diálogo razonable como camino hacia la paz
El Santo Padre enfatizó que la estabilidad en la región solo puede alcanzarse "a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable". Llamó a los países implicados, a asumir su "responsabilidad moral" para poner fin a una escalada bélica y advirtió que de no detenerse, "se puede convertir en una vorágine irreparable". León XIV pidió que "la diplomacia encuentre su papel y se promueva el bien de los pueblos que anhelan una convivencia pacífica fundada en la justicia".
Ofensiva tras fallidas conversaciones en Ginebra
El llamado del pontífice se produce luego de que la nueva ofensiva militar de EE.UU. e Israel contra Irán ocurriera apenas 24 horas después de que las partes celebraran consultas indirectas en Ginebra, bajo la mediación de Omán, destinadas a discutir el programa nuclear iraní.
Pide también por Pakistán y Afganistán
El Papa también elevó su súplica por un urgente retorno al diálogo ante los enfrentamientos registrados en los últimos días entre Pakistán y Afganistán. Pidió que prevalezca la concordia en todos los conflictos del mundo y recordó que solo la paz, como don de Dios, puede sanar las heridas entre los pueblos. Acto seguido, invitó a los fieles a unirse en oración por la paz en todas las regiones afectadas por la violencia.