Momentos de terror vivieron los vecinos de la urbanización Las Praderas, en Santa Anita, luego de que un sujeto detonara un artefacto explosivo en plena vía pública, lo que afectó seriamente una parroquia y generando alarma en toda la zona.
El ataque ocurrió cerca de la medianoche, cuando un individuo llegó a bordo de una motocicleta, descendió sin retirarse el casco y lanzó lo que sería una granada, según se aprecia en las imágenes de cámaras de seguridad. Tras arrojar el explosivo, el delincuente huyó rápidamente con dirección al distrito de El Agustino.
La detonación despertó abruptamente a los residentes del sector. “El estruendo se escuchó por todos lados, fue muy fuerte, casi toda el área lo sintió”, relató uno de los vecinos, aún conmocionado por lo sucedido.
Hasta el momento, no se ha determinado con claridad cuál era el objetivo del ataque, ya que en la cuadra existen varios negocios que, según los propios vecinos, serían víctimas de extorsión. Uno de ellos estaría vinculado a la venta y distribución de verduras, aunque esta versión aún no ha sido confirmada por las autoridades.
Lo más alarmante es que la parroquia Cristo Redentor, ubicada en la zona, resultó seriamente afectada. La onda expansiva provocó ventanas destrozadas y daños visibles en la parte superior del templo, presuntamente por las esquirlas del explosivo.
“Pensé que las lunas se habían roto jugando, pero cuando vi todo entendí que había pasado algo grave”, comentó una vecina, quien expresó su preocupación por la seguridad en el barrio.
Además, se conoció que fragmentos del artefacto alcanzaron el tanque de combustible de una motocicleta estacionada, lo que generó aún más temor ante la posibilidad de una explosión mayor.