Amenos de una semana de la segunda vuelta presidencial, Juntos por el Perú (JP) presentó una nueva versión de su plan de gobierno con modificaciones en temas clave como el Banco Central de Reserva (BCR), la inversión privada, los tratados de libre comercio (TLC) y el rol de las empresas estatales. Los cambios han generado cuestionamientos por presuntas contradicciones respecto a las propuestas defendidas durante la campaña.
La polémica surgió luego de que se conociera que el nuevo documento incorpora 22 páginas adicionales y recoge propuestas de agrupaciones políticas que se sumaron a la candidatura de Roberto Sánchez tras la primera vuelta. Entre los principales cambios figura el compromiso de respetar la autonomía del BCR, promover la inversión privada y mantener vigentes los tratados de libre comercio, posiciones que contrastan con anteriores declaraciones de líderes y voceros vinculados al bloque de izquierda.
Durante una entrevista en “Esta Noche” con Milagros Leiva, el exministro de Economía Luis Carranza cuestionó la consistencia del documento y advirtió sobre los riesgos de modificar propuestas fundamentales en plena campaña electoral. “Tienes este plan de gobierno armado con un cortar y pegar de distintos documentos”, señaló al referirse a la incorporación de nuevas agrupaciones políticas dentro de la alianza electoral.
Uno de los puntos más debatidos fue el cambio de postura respecto al presidente del Banco Central de Reserva, Julio Velarde. Mientras en anteriores declaraciones sectores aliados de Sánchez cuestionaban duramente su continuidad, el nuevo plan de gobierno garantiza la autonomía de la institución y reconoce su papel en la estabilidad monetaria. También se eliminó la propuesta de nacionalizar Telefónica del Perú, incluida en una versión anterior del documento, hecho que fue atribuido por miembros del equipo técnico a un error de redacción.
LUIS CARRANZA DEFIENDE EL MODELO ECONÓMICO Y CUESTIONA PROPUESTAS DE LA IZQUIERDA
Carranza aprovechó para defender las políticas económicas implementadas durante el segundo gobierno del expresidente Alan García. Según explicó, el crecimiento económico registrado en ese periodo se sustentó en tres pilares: inversión privada, inversión pública y programas sociales orientados al desarrollo del capital humano.
“En promedio, en el periodo del presidente García crecimos cerca de 7% a pesar de tener una crisis internacional muy dura”, afirmó. El exministro sostuvo que el deterioro económico comenzó cuando se incrementaron las regulaciones, se redujeron los incentivos a la inversión privada y se fortaleció la participación estatal en sectores estratégicos, especialmente en actividades extractivas y energéticas.
Respecto a las propuestas impulsadas por sectores de izquierda, Carranza cuestionó la intención de revisar tratados comerciales, ampliar el rol de las empresas públicas y promover una nueva Constitución. Además, citó el caso de Bolivia para advertir sobre los efectos de políticas económicas que, según indicó, priorizan el gasto público y los subsidios por encima de la inversión y la generación de empleo.
PETROPERÚ, AGROEXPORTACIÓN Y OBRAS PARALIZADAS ENTRAN AL DEBATE ELECTORAL
Otro de los temas abordados fue la situación de Petroperú. Carranza aseguró que la empresa requiere una profunda reestructuración y cuestionó la propuesta de mantener el modelo actual. “Hasta ahora le hemos metido 32 mil millones de soles todos los peruanos a Petroperú”, afirmó, al señalar que esos recursos pudieron destinarse a infraestructura sanitaria y servicios públicos.
El exministro también destacó el crecimiento de la agroexportación peruana en las últimas décadas y aseguró que el sector pasó de generar aproximadamente un millón de empleos a más de seis millones entre puestos directos e indirectos. Asimismo, lamentó la paralización de grandes proyectos de inversión como Majes Siguas II y otras obras de infraestructura que, según indicó, podrían impulsar el crecimiento económico y la generación de empleo en diversas regiones del país.
En la recta final de la campaña electoral, las modificaciones al plan de gobierno de Juntos por el Perú y las críticas de economistas y exfuncionarios han colocado nuevamente en el centro del debate temas como la estabilidad económica, la inversión privada, el futuro de Petroperú y el modelo de desarrollo que adoptará el país durante los próximos cinco años.