La empresa RICSA denunció el secuestro de una barcaza que transportaba más de 10 mil barriles de petróleo en el río Corrientes, en Loreto. La embarcación fue interceptada por un grupo de comuneros cuando se dirigía desde el lote 8, en Trompeteros, hacia la refinería de Iquitos.
Según el abogado y vocero de la empresa, Jaime Meléndez, los responsables habrían exigido un pago de dos millones de soles para permitir el paso del crudo. La compañía calificó el hecho como un acto de extorsión y presentó una denuncia ante el Ministerio Público.
La tripulación ya fue evacuada, pero la embarcación permanece retenida cerca de la comunidad de Providencia. La empresa solicitó la intervención de la Policía Nacional y la Marina de Guerra para recuperar su patrimonio y restablecer el tránsito fluvial en la zona.
Además, Meléndez advirtió que mantener inmovilizada la barcaza representa un grave riesgo ambiental, ya que las variaciones del caudal del río podrían desestabilizar la nave y provocar un derrame de petróleo con consecuencias catastróficas para la Amazonía.