La crisis por el desabastecimiento de gas natural vehicular (GNV) en Lima continúa agravándose y ya empieza a impactar en el transporte público, el abastecimiento de combustibles y la economía de miles de conductores. La escasez de GNV ha obligado a muchos transportistas a recurrir a la gasolina; sin embargo, este combustible también ha comenzado a subir de precio en algunos grifos de la capital, mientras que en otros puntos ya se reporta falta de stock.
En la refinería La Pampilla, ubicada en el distrito de Ventanilla, decenas de camiones permanecen formando largas colas desde hace más de tres días en busca de combustible. No obstante, muchos de ellos aún no han logrado abastecerse. Algunos conductores aseguran que solo hay petróleo disponible y no gasolina, lo que agrava la incertidumbre entre los transportistas que dependen del combustible para continuar sus rutas.
La crisis también golpea con fuerza a los vehículos de carga pesada, taxis y autos particulares, que dependen del gas natural para operar. Según la Asociación Nacional de Transporte Terrestre, los conductores de camiones pesados pierden hasta 700 soles diarios al permanecer varados debido a la escasez de GNV.
Por su parte, la empresa Pluspetrol emitió un comunicado en el que informó que la suspensión del suministro de gas natural ha provocado también la interrupción del traslado de líquidos de gas natural hacia la planta de fraccionamiento de Pisco, lo que ha detenido temporalmente la producción de GLP y otros derivados.
Precisamente en la provincia de Pisco, decenas de ciudadanos y camiones cisterna realizan interminables filas para conseguir gasolina, incluso llevando galoneras para asegurar el abastecimiento. Una situación similar se registra en Puerto Maldonado, donde la población teme un desabastecimiento masivo de combustibles en grifos.
IMPACTO DEL DESABASTECIMIENTO DE GAS NATURAL
El gas natural cumple un rol clave en distintos sectores del país. En el sector transporte, alrededor de 350 mil vehículos ligeros utilizan GNV, de los cuales más de 330 mil son taxis. Esto evidencia el fuerte impacto que puede generar la escasez de este combustible en la movilidad urbana.
Además, en Lima más de 2 millones 300 mil hogares dependen del gas natural para actividades domésticas como cocinar o calentar agua, por lo que la crisis también podría extenderse al ámbito familiar si el suministro no se restablece con rapidez.
Incluso, debido a la escasez de gas natural, ya se reporta un incremento en el precio del balón de gas de 10 kilos, lo que afecta directamente a millones de familias. Según algunos usuarios, en promedio utilizan dos balones de gas al mes, por lo que una subida en el precio podría impactar significativamente en la economía de los hogares peruanos.