El 13 de julio el estadio Maracaná de Río de Janeiro se vistió de fiesta. Argentina y Alemania cerraban un Mundial de ensueño y solo uno podía tocar la gloria. A tres minutos de finalizar el segundo tiempo suplementario, apareció Mario Götze. Y a celebrar. ¡Alemania campeón!
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¡Sin goles en el Callao! Boys y Universitario repartieron puntos |