Existen diversas formas de reducir el riesgo cardiovascular y mantener una vida saludable. Sin embargo, una de las más efectivas incluye el consumo de un alimento poco incorporado en la dieta diaria, pese a que muchos especialistas en cardiología y nutrición respaldan sus beneficios.
Se trata de las nueces. Consumir entre seis y ocho unidades al día puede reducir el riesgo cardiovascular asociado al colesterol LDL oxidado. Además, su ingesta regular podría disminuir la probabilidad de infartos, favorecer la salud cognitiva y mejorar la calidad del sueño.
Esta afirmación está respaldada por una revisión sistemática publicada en The American Journal of Clinical Nutrition, donde se señala que el consumo de nueces puede reducir aproximadamente en un 10 % los niveles de colesterol LDL.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
El consumo de nueces contribuye a mejorar la variabilidad de la frecuencia cardíaca y a reducir la inflamación sistémica. Según el cardiólogo Aurelio Rojas, estos beneficios pueden incluso superar a algunos tratamientos farmacológicos, aunque enfatiza la importancia de mantener hábitos alimenticios saludables.
Asimismo, un análisis publicado en Current Developments in Nutrition indica que las personas que consumen frutos secos de manera regular presentan menor tendencia a aumentar de peso con el tiempo, lo que refuerza su valor dentro de una dieta equilibrada.
BENEFICIOS EN EL RENDIMIENTO DEPORTIVO
El consumo de nueces es especialmente recomendable para personas que realizan actividades de resistencia o requieren un aporte sostenido de energía. Esto se debe a su alto contenido de grasas saludables, proteínas y micronutrientes, que favorecen el rendimiento físico.
Además, pueden incorporarse fácilmente en el desayuno, ensaladas o platos principales. Gracias a su densidad calórica y valor nutricional, representan una alternativa natural frente a suplementos artificiales o alimentos ultraprocesados.