Ante el próximo inicio del año escolar, el Seguro Social de Salud (EsSalud) presentó una serie de alternativas de loncheras saludables y nutritivas, diseñadas para asegurar que los estudiantes cuenten con la energía necesaria para su jornada académica y mejoren su capacidad de concentración en el aula.
La licenciada Isabel Leandro, nutricionista del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, de EsSalud, subrayó que la alimentación es el pilar del aprendizaje. “Un niño bien alimentado atiende mejor en clase y tiene mayor agilidad mental. Sin embargo, es vital recordar que la lonchera no reemplaza al desayuno; es un complemento que permite mantener los niveles de glucosa estables hasta el almuerzo”, señaló.
Cuatro pilares
Durante la presentación, la especialista precisó que una lonchera realmente nutritiva debe contener cuatro grupos de alimentos: los energéticos (carbohidratos y grasas saludables: pan integral, cereales, palta, frutos secos, etc.), los formadores (proteínas: pollo, huevo, atún, lácteos, etc.), los protectores (vitaminas y minerales: frutas y verduras) y los líquidos para una hidratación (agua, refrescos de fruta natural con poca azúcar).
Como opciones prácticas para el retorno a las aulas, la nutricionista sugirió combinaciones equilibradas que incluyen pan con palta como fuente de grasa saludable, yogurt como aporte de proteína y frutas que ayudan a la hidratación. Una segunda alternativa propuesta consiste en pan con croqueta de atún, mandarina para asegurar el aporte de vitamina C y chicha morada natural; mientras que una tercera opción contempla el consumo de keke de zanahoria casero, uvas frescas y refresco de maracuyá.
La licenciada Leandro enfatizó la importancia de la variedad para evitar la monotonía alimentaria, sugiriendo a los padres no repetir el mismo menú todos los días a fin de mantener el interés del estudiante en su nutrición.
El envase importa
Además, EsSalud enfatizó que la seguridad de la lonchera no solo reside en los alimentos, sino también en los recipientes utilizados. Se aconseja evitar el uso de envases de plástico de baja calidad que contengan PVC (Policloruro de vinilo - 3) o BPA (Bisfenol A), ya que pueden liberar sustancias tóxicas al contacto con los alimentos. “Lo ideal es optar por envases de vidrio, acero inoxidable o plásticos certificados como libres de BPA, que garanticen la inocuidad de los alimentos y la salud a largo plazo de los menores”, puntualizó la especialista.
Finalmente, la institución exhortó a los padres de familia a acudir a su centro de salud más cercano para recibir orientación profesional si notan alguna deficiencia en la alimentación, bajada de peso, obesidad o falta de apetito en sus hijos, garantizando así un acompañamiento nutricional especializado durante todo el año escolar.