LOS HERMANOS
Empezamos este informe con el delfín de la familia, Pedro Toledo, quien haciendo uso de su parentesco con el Presidente, consiguió ilegalmente que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones otorgara a su empresa Telecomunicaciones Hemisféricas SAC la concesión por 20 años del servicio de telefonía en Lima y Callao. Su empresa no contaba con los requerimientos mínimos para realizar un proyecto de esa envergadura y la constitución de la misma estaba a nombre de testaferros que no tenían el mínimo de capacidad para formar parte del directorio.
Por este caso, la fiscal superior Sonia Chávez pidió ocho años de cárcel efectiva contra Pedrito por los delitos contra la administración de justicia (falsa declaración en los procedimientos administrativos), corrupción de funcionarios, tráfico de influencias y falsedad genérica.
También se hizo público el contenido de un video donde se ve al “delfín” intentando extorsionar a Peter Penacho –implicado en la fuga de Carmen Burga luego que estallara el escándalo de las firmas falsas– para que escribiera una carta retractándose de su versión inicial que involucraba a la familia Toledo, así como a la cúpula de la chakana en este caso.
Margarita Toledo, hermana del ex mandatario, no se queda atrás. El Ministerio Público (MP) la acusó de organizar la presunta fábrica de firmas para permitir que el movimiento político País Posible, hoy Perú Posible, pudiera inscribirse para las elecciones presidenciales del año 2000. La principal colaboradora de este caso, Carmen Burga Cachay, manifestó que en la vivienda de Margot se montó la “fábrica de firmas” y que ella personalmente enseñaba cómo falsificar las rúbricas de los padrones. Estuvo bajo arresto domiciliario por este caso más de un año y actualmente está bajo mandato de comparecencia mientras continúa el proceso. También estaría involucrada en el irregular trámite de visas de negocios de ciudadanos alemanes donde habría cobrado 40 mil dólares para agilizar estos documentos utilizando sus influencias como hermana del Presidente.
Otra joyita es Luis Toledo, quien junto a su hijo Guillermo protagonizó un incidente a la altura del kilómetro 40 de la antigua carretera Panamericana Sur, donde agredieron verbal y físicamente a dos periodistas del programa Cuarto Poder, quienes investigaban el uso indebido de vehículos asignados a Palacio de Gobierno por parte del hermanísimo. De igual manera, tiene denuncias por la invasión ilegal de un predio de 50 hectáreas ubicado en Lurín, más conocido como “El gran chaparral”.
Pero sus antecedentes se remontan al 4 de abril de 1974, donde “Luchito” tuvo problemas con la justicia cuando fue detenido por la policía al ser involucrado en un asalto y robo de tres millones de soles al Banco de la Nación en Cabana junto a su tío Héctor Matienzo, quien era el administrador de la agencia bancaria.
LOS SOBRINOS
Pero no solamente los hermanitos estuvieron en las primeras planas, sino que las nuevas generaciones del clan Toledo Manrique también fueron protagonistas de esta lapidaria historia familiar.
El caso más indignante fue de Miguel Toledo Manrique, quien en marzo de 2004 violó a Milady Rojas Rodríguez, de 22 años, luego de drogarla con un potente somnífero en el licor que le instó a beber. Luego de ser capturado, el juez Adolfo Farfán Calderón, en un fallo indignante, sentenció a Miguelito a tres años de cárcel a pesar de que la fiscalía había solicitado seis.
Otro sobrinísimo fue Wiliam Toledo, quien agredió al vigilante Pedro Loayza del Águila en una peña de Barranco. William golpeó salvajemente al agente de seguridad porque le había exigido que pagara la cuenta de lo consumido ante su negativa de cancelar la deuda. Fue sentenciado a 16 meses de prisión condicional por el delito de lesiones leves.
Otro sobrino conocido es Fernando Manrique, alias “Filete”, quien es investigado por tráfico de influencias, colación de puestos de trabajo en el Estado, venta de ropas y medicinas donadas, intervenir en los ascensos de la policía, estafa, entre otros cargos.
Jessica Paola Toledo también se vio envuelta en escándalos a raíz de la denuncia que hizo el empresario Agustín Herrera Rosales de haber sido estafado con 18,500 soles a cambio de pactar una reunión con el empresario Samuel Dyer, amigo de Alejandro Toledo, que nunca se realizó. Sin embargo, quien tuvo más suerte fue Coqui Toledo, quien recibió un jugoso sueldo de 5 mil dólares de la PNUD por ocupar el cargo como consultor en Informática.
TAMBIÉN EL PRIMO
El primo Vicente Pinedo Manrique fue director nacional del programa a Trabajar Urbano y fue denunciado por cobrar ilegalmente a funcionarios y empleados de esta dependencia de la cartera de trabajo el 10% de la suma que percibían mensualmente por su labor en el Estado a cambio de conservar sus puestos.
El 10 de setiembre de 2001 fue nombrado presidente del CTAR Lima, lugar donde se encuentra acusado por múltiples irregularidades a tal punto que una auditoría realizada por Contraloría General de la República, con fecha 4 de setiembre de 2002, señala que no ha rendido cuentas por más de 1 millón 58 mil 834 soles durante su gestión.
También fue denunciado, junto a su hermano Oswaldo e Hipólito, por delitos de robo agravado y tentativa de violación sexual.
(Tomado del diario Expreso)