El nuevo Congreso bicameral que se instalará en el país vuelve a poner en debate su rol frente a la gobernabilidad, en medio de cuestionamientos por la trayectoria de algunos de sus integrantes. Seis partidos políticos dominarán el Parlamento, siendo Juntos por el Perú, liderado por Roberto Sánchez, la segunda fuerza política según los últimos conteos, con 31 diputados y 14 senadores.
"JOYITAS" DE JUNTOS POR EL PERÚ
Dentro de esta bancada destacan figuras con antecedentes judiciales y polémicos historiales. Entre ellos se encuentra Yenifer Paredes Navarro, quien afronta un proceso por presunta corrupción relacionado con licitaciones municipales en el caso Anguía y cumple con control biométrico mensual. Asimismo, figura César Hugo Tito Rojas, vinculado al Movadef, organización considerada el brazo político de Sendero Luminoso, quien logró una curul en la Cámara de Diputados tras obtener más de 17 mil votos en Puno.
Otros nombres que generan controversia son Serafín Andrés Luján, senador electo y dirigente cocalero, quien además mantiene una investigación abierta por presunto delito de terrorismo desde 2020, y Julio Luis Pérez Mallqui, conocido como “Cheldo Julián”. Este último cuenta con antecedentes policiales y una condena de 4 años y 6 meses de prisión por atropellar a una madre y su hija en estado de ebriedad en el distrito de Pichari, además de sentencias por violencia familiar y falsa declaración.
La lista continúa con Remigio Condori Flores, quien registra ocho denuncias por violencia familiar, y Gabriel Gonzales Delgado, sentenciado en 2015 por entorpecimiento de la vía pública y en 2021 por violencia familiar. Pese a estos antecedentes, varios de los virtuales congresistas ya han empezado a brindar declaraciones públicas, agradeciendo el respaldo ciudadano, en un escenario que reabre el debate sobre la idoneidad de los representantes y el futuro del Legislativo.