La semana política en nuestro país quedó marcada por la llegada de José María Balcázar al sillón presidencial. Se trata del noveno mandatario en apenas 10 años, un reflejo de la crisis institucional que atraviesa la Nación. Su asunción se produce, además, en pleno periodo electoral, lo que incrementa la atención en el escenario político nacional.
No obstante, su designación ha puesto nuevamente bajo la lupa su historial profesional. Balcázar fue destituido de cargos relevantes dentro del sistema judicial, incluido el de vocal supremo por atentar contra la seguridad jurídica que debía resguardar. El abogado Andy Carrión afirmó que existen antecedentes y procesos administrativos en curso que ponen en tela de juicio el comportamiento ético del ahora jefe de Estado.
Asimismo, se ha señalado que el actual presidente no puede ejercer la abogacía debido a sanciones previas, entre ellas un proceso por presunta apropiación ilícita. En el ámbito político, durante su etapa como congresista, generó controversia por sus posturas en torno al matrimonio infantil, lo que en su momento desató fuertes críticas desde distintos sectores.
BALCÁZAR Y OTROS ANTECEDENTES
En su faceta como abogado litigante, también asumió la defensa de personas procesadas y sentenciadas por delitos graves, incluidos casos de violencia sexual y pornografía infantil, un aspecto que hoy vuelve a generar debate público. La gestión de Balcázar inicia así bajo intenso escrutinio, en un contexto donde la ciudadanía exige transparencia y estabilidad institucional.