Cada día salen a luz nuevos hechos que presentan Gerald Oropeza como parte de una peligrosa red delincuencial, información que se maneja desde diciembre del 2014. Hoy se sabe que Oropeza, cuyo lujoso auto fuera baleado y quemado por una granada, llevaba también una vida de lujos y desenfrenos. No sólo ocupaba la casa embargada a José Enrique Crousillat, disponía también de otra suntuosa residencia en Surco. Casa alquilada por Julio César Rodríguez Arroyo, hombre que se paseaba con absoluto desenfado por instalaciones militares.
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Los Mexicanos: extorsionador revela que banda criminal está infiltrada en empresas de transportes |