Hace una semana la sobrina de una excongresista fue retenida, secuestrada durante varias horas y agredida por un taxista. Todos tenemos un compañero o familiar que ha sido golpeado o ultrajado por estos falsos taxistas que se aprovechan de un factor en común: el exceso de confianza al momento de abordar un taxi. En Lima, una ciudad marcada por la informalidad, los asaltos en estos medios de transporte crecen sin que hasta el momento se tomen acciones necesarias siquiera para tener un registro de quienes prestan este tipo de servicio.
|
|
Escándalo en la SBS: superintendente aparece en investigación por presunto lavado de activos |