El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin del alto al fuego acordado con Irán el pasado mes de junio y confirmó que su administración continuará las negociaciones con Teherán, pese a considerar que la tregua ya no tiene vigencia. La decisión se produce en medio de una nueva escalada militar en el Golfo Pérsico, escenario clave para el comercio internacional de petróleo.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que fue Irán quien solicitó retomar las conversaciones y afirmó que Washington aceptó hacerlo. Sin embargo, dejó claro que "el alto al fuego se ha terminado", luego de los recientes ataques registrados en el estrecho de Ormuz y de los bombardeos lanzados por Estados Unidos, hechos que han incrementado la tensión entre ambos países.
En los últimos dos días, los enfrentamientos en la región han dejado al menos 14 personas fallecidas en territorio iraní, según los reportes difundidos. Por su parte, el gobierno de Teherán sostiene que las acciones militares estadounidenses han dejado sin efecto aspectos fundamentales del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio para poner fin al conflicto y abrir negociaciones sobre su programa nuclear.
PREOCUPACIÓN INTERNACIONAL
La renovada crisis entre Estados Unidos e Irán genera preocupación en los mercados internacionales, ya que el estrecho de Ormuz es una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo. Analistas advierten que una prolongación del conflicto podría impulsar un nuevo incremento en el precio del petróleo y, como consecuencia, elevar el costo de los combustibles en distintos países.