Según primeras informaciones, Roger M., de 31 años, fue asesinado de dos disparos en la cabeza; minutos antes había retornado de una fiesta en la zona de Zapallal, en el distrito de Puente Piedra.
La víctima habría recibido una llamada para reunirse con unas personas cerca de su domicilio; poco después, ocurrió el mortal ataque. Sus familiares exigen que se encuentren a los responsables.
CÁMARAS DE SEGURIDAD
El padre de la víctima dijo que Roger estaba descansando en su habitación cuando salió tras recibir una llamada; en ese momento eran aproximadamente las dos y media de la madrugada.
La policía revisa las cámaras de seguridad instaladas cerca de la casa de la víctima para tratar de identificar a las personas con las que se reunió. No se descarta que se trate de un ajuste de cuentas.