El calor del verano puede convertirse en un riesgo para la salud de los bebés debido a que su piel es más frágil y aún se encuentra en proceso de maduración, advirtió EsSalud. Especialistas alertaron que la exposición al sol, la humedad y el sudor pueden provocar lesiones e infecciones cutáneas que, aunque suelen confundirse con molestias leves, requieren atención oportuna.
El dermatólogo Reinaldo Pomar, del Servicio de Dermatología del Hospital Edgardo Rebagliati, explicó que durante los primeros años de vida la piel es más delgada y presenta defensas inmaduras, lo que la hace especialmente vulnerable frente a factores ambientales como el sol, el polvo y la contaminación.
Uno de los problemas más frecuentes en esta temporada es el sarpullido, que se manifiesta como pequeños granitos o enrojecimiento. Según el especialista, esto ocurre cuando el sudor se acumula en los pliegues del cuerpo y no logra evaporarse adecuadamente. Estas lesiones suelen aparecer en el cuello, la espalda, el cuero cabelludo y en zonas de contacto con superficies, especialmente cuando el bebé permanece recostado por largos periodos.
Aunque en muchos casos parecen leves, estas molestias pueden generar picazón, incomodidad y llanto persistente. Por ello, se recomienda mantener la piel limpia, seca y bien ventilada para evitar que el cuadro se agrave.
El sol también representa un factor de riesgo importante. La radiación solar no solo provoca enrojecimiento o quemaduras visibles, sino que además debilita las defensas naturales de la piel, facilitando la aparición de infecciones, verrugas o moluscos. En ese sentido, EsSalud aconseja evitar la exposición directa entre las 9 de la mañana y las 3 o 4 de la tarde, así como priorizar la fotoprotección física mediante sombreros de ala ancha, ropa de algodón y espacios con sombra.
USO DE PROTECTORES SOLARES
En el caso de los bebés, el uso de protectores solares debe limitarse a aquellos con filtros físicos y reaplicarse cada dos horas, especialmente tras el contacto con agua o arena. Asimismo, el calor incrementa los casos de dermatitis del pañal, una afección causada por la humedad constante y el contacto prolongado con la orina y las heces. El especialista advirtió que es un error emplear cremas inadecuadas o productos con corticoides en esa zona. Lo recomendable es utilizar cremas protectoras, ventilar el área al menos 15 minutos en cada cambio de pañal y optar por prendas de algodón que faciliten la transpiración.