En señal de desprecio, conforme a la tradición árabe, alrededor de 300 personas se plantaron, con zapatos en alto, frente a la residencia presidencial para mostrar su indignación contra el mandatario alemán Christian Wulff.
El jefe de Estado de Alemania es cuestionado por un crédito inmobiliario que adquirió para costear la compra de una casa para su segunda familia, sus vacaciones en casas de poderosos y su enfrentamiento con la prensa local.
Los manifestantes –jóvenes en su mayoría- fueron convocados a través de la red social Facebook, bajo el lema “¡Mostremos el zapato a Wulff!”. La marcha, además, estuvo acompañada de pancartas, silbatos y cornetas.
En el Palacio Bellevue flameaba la bandera alemana, señal de presencia del gobernante en el recinto presidencial. Sin embargo, Wulff no se mostró a los manifestantes.