El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este viernes el inicio de las celebraciones por el 250 aniversario de la Independencia desde el Monte Rushmore, donde calificó a su país como "la nación más libre, fuerte y excepcional de la historia".
Ante un público que incluyó homenajes a las Fuerzas Armadas y sobrevuelos militares, Trump afirmó que EE.UU. tiene "la Constitución más justa y duradera del mundo". El Monte Rushmore, donde están esculpidos los rostros de Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln, fue el escenario elegido para enmarcar su mensaje en la continuidad de esos líderes.
El mandatario presentó la fundación de Estados Unidos como "un acontecimiento único" y reivindicó la figura de los padres fundadores, en un discurso que recorrió la historia del país desde la guerra de Independencia hasta la actualidad.
Contenido ideológico y agenda política
Trump advirtió sobre lo que consideró intentos de "cambiar el carácter excepcional" de la nación y de "alienar a los ciudadanos de su propia historia". "Este país no es la norma, es la excepción. Es raro, es precioso y es milagroso", señaló, y vinculó su mensaje a su agenda política al defender la segunda enmienda que garantiza el derecho a portar armas. "Hemos salvado vuestra segunda enmienda y seguiré haciéndolo", agregó.
El discurso también incluyó críticas al "resurgimiento del comunismo" en EE.UU., al que calificó como "enemigo de la libertad, la Constitución y el 4 de julio". En el ámbito internacional, Trump reivindicó el poder militar estadounidense al mencionar acciones contra Venezuela e Irán, y concluyó proyectando una "edad dorada" para el país basada en liderazgo tecnológico y exploración espacial: "Esto no es un final, es el comienzo de la edad dorada de América".