El Gobierno iraní declaró este domingo 40 días de luto por la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, a los 86 años, durante el ataque realizado por Estados Unidos e Israel. Fue el guía espiritual de esa nación por casi 37 años.
La televisión pública iraní confirmó la muerte del religioso (nacido el 16 de julio de 1939 en la ciudad santa de Mashad, cerca de la frontera iraní con Afganistán) horas después de que lo hiciera el presidente estadounidense, Donald Trump.
“Hemos perdido a nuestro líder y lo lloramos (....) Su martirio en las manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud”, señaló la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado.
PODER ABSOLUTO
Jameneí también fue el comandante supremo de las Fuerzas Armadas con un poder absoluto. Asimismo, sus seguidores controlan desde hace años las principales instituciones del país como el Poder Judicial y el Parlamento Nacional.
Ante el temor de que fuera asesinado, Jameneí nombró hace unas semanas a algunos líderes políticos como administradores de Irán, entre los que se encuentra el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani.
Expertos señalan que fue un gran estratega, supo mantener el equilibrio entre las distintas facciones, para que ninguna acaparara demasiado poder, no permitía que se cuestione sus decisiones y los que lo hacían eran castigados severamente.