Margarita Suárez era una mujer de Cuernavaca, México, que disfrutaba mucho cuidando perros callejeros que no tenían a nadie que se preocupe por ellos. Esta anciana los cuidó, alimentó y dio cariño mientras pudo, y es que el pasado 15 de marzo de 2015 falleció. Pero lo que más se recuerda de dicho hecho tan triste es que aquella vez los perros que ella cuidaba asistieron al funeral en una demostración de amor y fidelidad. Aquella vez los canes callejeros se quedaron resguardando el féretro e incluso siguieron al carro fúnebre cuando el ataúd fue trasladado a la iglesia. Vale la pena reflexionar sobre el cariño y agradecimiento que tienen los animales hacia quienes dan todo por ellos.
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