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La conmovedora historia de un pasajero del Titanic que dio todo por la vida de su perro

Esta tragedia significó el fallecimiento de 1.512 personas por ahogamiento o hipotermia, lo que la convierte en una de las mayores catástrofes marítimas en tiempo de paz y en el más fatal de la época. Foto: Difundir
El capitán Edward John Smith fue un gran amante de los perros y aquella noche fatídica había organizado un desfile de canes, el cual nunca pudo realizarse. Foto: Difundir
Se calcula que a bordo del Titanic viajaban por lo menos 12 perros. De ellos, solo 3 pudieron sobrevivir. Foto: Difundir
Los canes que se salvaron eran pequeños y podían ser escondidos por sus dueños en los botes de rescate. Sin embargo, un Gran Danés como el de la señora Ann Elizabeth Isham jamás lo lograría. Foto: Difundir
El Gran Danés de Ann Elizabeth Isham, de 50 años, logró abordar uno de los botes de rescate pero pronto fue retirado y cayó al mar durante el caos del momento. Foto: Difundir
Ann, sin pensarlo dos veces, se lanzó a las gélidas aguas del mar para rescatar a su fiel compañero. Días después del hundimiento, un equipo de rescate encontró el cuerpo congelado de la pasajera aferrado al de su perro. Foto: Difundir

La historia del hundimiento del Titanic, famoso transatlántico británico de principios del siglo XX, es más que conocida por todos gracias, en gran parte, a la comentada película de 1997 que llevaba el nombre de la citada embarcación. Si bien dicha cinta nos muestra varias cosas relacionadas a la tragedia en la que murieron 1523 personas, hay algunos hechos curiosos que pocas personas conocen y que ninguna producción cinematográfica o periodística ha mostrado.

Y es que en dicho hundimiento no solo murieron personas sino también animales. Se sabe que a bordo del imponente barco iban al menos 12 perros de las más finas razas que pertenecían a pasajeros de primera clase. Además, el capitán Edward John Smith era un gran amante de estos animales y había organizado un desfile de mascotas para que todos pudieran deleitarse con los hermosos ejemplares que transportaba.

Sin embargo, aquel desfile nunca pudo realizarse porque la noche del 14 de abril de 1912, exactamente a las 23:40 horas, el Titanic chocó contra un iceberg en el lado de estribor y se hundió en menos de tres horas. Pero algo ocurrió con uno de los perros y su dueña Ann Elizabeth Isham, algo que te dejará sin palabras y que quizás te provoque algunas lágrimas. ¿Qué sucedió? Descúbrelo en esta galería de fotos.

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