No resulta tan curioso que a este pequeñajo le guste el hip-hop porque está claro que esos ritmos le corre por las venas. Lo más sorprendente, es el grado de coordinación que Jam puede conseguir con el pequeño Lil, que tan solo tiene 2 años de edad. Las imágenes muestran como el bebé patalea, gira sobre sí mismo, aplaude grita y disfruta. Sin duda toda una imitación de su padre.
|
|
Juergas con harta Cumbia: Así se goza en Piura |