Entretenimiento

¿Profesores del terror?: los 10 peores castigos que se imponían en los colegios

Reglazo. La reacción más desesperada de los profesores. Si tenías suerte el reglazo era en la palma de la mano, pero si no, te tocaba la versión 2, cuando el profesor pedía que juntaras las yemas de los dedos. Uno de los castigos más duros. / Foto: difusión
Las orejas de burro. Uno de los más famosos, y es que se utilizaba cuando uno de los alumnos reprobaba o no sabía lo que el maestro le preguntaba. A pesar de que el grado de crueldad era medio, este castigo ponía al alumno en ridículo. / Foto: difusión
El borrador (mota). De repente y sin más, se veía como un borrador salía disparado hasta donde el infortunado alumno. Y algunos profesores sí que tenían buena puntería. / Foto: difusión
Libros. Este castigo físico consistía en colocar al niño de rodillas en el patio, bajo el rayo del sol, y sujetando libros cual si fueran pesas. / Foto: difusión
Contra la pared. Se utilizaba, comúnmente, para separar a alguien del resto del grupo. Su grado de crueldad era medio ya que se buscaba humillar al castigado, al colocarlo de espaldas a todos los demás. / Foto: difusión
Jalones. Ya fueran de orejas, cabello o patillas, este tipo de castigo se utilizaba cuando de plano habías sacado al profesor de sus casillas, con tu mal comportamiento. Uno de los más dolorosos. / Foto: difusión
A correr. Y qué decir de las vueltas corriendo por el patio de la escuela, en realidad no era un castigo tan cruel, pero sí era muy cansado, sobre todo si tenías la “fortuna” de asistir a un colegio con un patio enorme. / Foto: difusión
Anillos. Si no te estabas quieto o seguías hablando sin parar, tal vez tu profesor llegaba justo detrás de ti con sus “bellos anillos”, pero no solo para presumirlos, sino para darte un buen coscorrón con ellos. / Foto: difusión
Sin recreo. Este castigo se utilizaba generalmente cuando uno de los alumnos no se portaba bien, y consistía simplemente en no dejarle salir al recreo con el resto de sus compañeros, dejando al castigado solo en el aula y sin diversión. / Foto: difusión
Repetir 100 veces. A pesar de ser uno de los más populares hasta la fecha, este castigo se utilizaba anteriormente para hacer que los niños aprendieran cierta lección. Uno de los favoritos de los profesores y de los más aburridos para los alumnos. / Foto: difusión

Ser educador es una tarea que supone mucha responsabilidad y es que de la capacidad del profesor depende en gran parte el aprendizaje de niños y jóvenes. Es por ello que hace algunas décadas, los maestros eran considerados mentores, por lo que los padres los autorizaban a reprender a sus hijos cuando fuera necesario. “Si mi hijo se lo merece, déle”, es una vieja frase que podría resumir lo expuesto. Sin embargo, en la actualidad la situación ha cambiado. Los métodos de enseñanza y disciplina se han alejado de algunos castigos duros que antes usaban los maestros. Según el portal EGB y De10, algunas eran unas simples reprimendas, mientras que otras podrían llegar a ser crueles. A continuación repasamos algunas de estas sanciones disciplinarias que se imponían en los colegios

También te puede interesar