Después de una larga sesión, los 122 federativos que asistieron a este Congreso votaron a favor de este documento, una declaración que pretende llevar a aguas tranquilas a la federación, y sobre todo a su presidente, el mexicano Rubén Acosta, quien en los últimos años ha sido blanco de acusaciones de diversa índole.
"Somos un organismo fuerte y solidario, no permitiremos que nadie trate de echar abajo nuestra democracia, nuestros principios, y nuestro juego limpio, que están constituidos en nuestros reglamentos, todo esto lo hacen para distraer a los federativos, después de que cometieron un delito grave", señaló Acosta en referencia a personajes que han convulsionado su gestión al interior del organismo.
Se citó al suizo Jean Pierre Seppey, quien fue despedido del cargo de gerente general de la FIVB en agosto del 2005 por un fraude de 3 millones, 691 mil, 709 dólares. Tras su salida, el ex directivo ha publicado en diarios suizos y de algunas otras partes del mundo acusaciones en contra del presidente de la FIVB.
"Lo que hizo esta persona (Seppey) fue robar, fueron más de tres millones de dólares lo que sustrajo de las arcas de la FIVB, yo iré personalmente al tribunal de Lausana, Suiza, para demandar a esta persona por las calumnias y las difamaciones de las que hemos sido objeto mi esposa y yo", indicó Acosta Hernández.
La "Declaración de Tokio" fue firmada por los 31 miembros del Consejo de Administración y aprobada por el Congreso en pleno. Miembros de la FIVB expresaron comentarios a favor de su presidente, como Ary Graca, titular de la Confederación Sudamericana de Voleibol, quien apoyó a Rubén Acosta.
(Agencias)