Cultura

El escritor y ex disidente soviético Bukovski cumple 65 años

Antes de su 65 cumpleaños, que celebra el 30 de diciembre, Bukovski aprovechó para volver a enfrentarse con los poderosos de su país: dejó que una alianza de críticos con el Kremlin lo nominara como candidato a presidente. “Tienen que agotarse todos los medios democráticos en la elección de marzo”, afirmó pese a la nula posibilidad de éxito del proyecto. Como Bukovski pasa la mayor parte del tiempo en Gran Bretaña y tiene además pasaporte británico, la Comisión Electoral de Moscú rechaza su registro. Desde su exilio británico, Bukovski no sólo hizo revelaciones gracias a la apertura del archivo de Moscú sobre las actividades de la policía secreta soviética, sino que no ahorró críticas al último presidente soviético, Mijail Gorbachov, o al autoritarismo creciente en las estructuras de la Rusia del actual mandatario Vladimir Putin. Este activista por los derechos humanos afirma que el trauma del sistema soviético totalitario, con sus gulags, sigue impregnando la sociedad rusa de hoy. En su opinión, no hay una auténtica reflexión sobre el pasado. Al español se encuentra traducido, aunque casi inhallable, “El viento sopla otra vez. La vida del disidente soviético canjeado por el comunista chileno Corvalán”. “El miedo ha vuelto”, afirma este crítico del Kremlin en la presentación de una reedición en ruso de esta autobiografía. Es posible verlo en todas partes en Rusia, desde la autocensura a la negativa de los dueños de locales a cederlos para reuniones de la oposición, denuncia. Pero Bukovski no sólo genera críticas en su patria. Algunos consideran a este autor nacido el 30 de diciembre de 1942 como hijo de un periodista adicto al régimen un pesimista criticón que no está satisfecho con ningún sistema social existente, por lo que tampoco cosecha apoyo unánime en occidente. En sus escritos más recientes, Bukovski advierte del surgimiento de un superestado europeo, que en su opinión ya se parece algo a la URSS con su enorme burocracia. Según una de sus tesis más polémicas, la ideología de este nuevo megaestado gira en torno a la “corrección política”, que al final podría ser impuesta con métodos represivos. Bukovski fue arrestado cuatro veces por agitación antisoviética y pasó más de diez años en cárceles, campos de trabajo y en clínicas psiquiátricas. Ya siendo un niño enojó a las autoridades soviéticas con la publicación del diario escolar satírico “Mártires”. En los años 60 su choque con el Estado fue frontal: la Universidad de Moscú lo expulsó por motivos políticos cuando estudiaba biofísica. Al continuar con sus críticas, fue detenido por poseer “escritos que ponían en peligro al Estado”. Seguidores y amigos, pero también intelectuales occidentales, se preocuparon por su liberación. En 1976 fue intercambiado por presión desde el exterior por el líder comunista chileno encarcelado Luis Corvalán y se marchó al extranjero. Entre otros, Bukovski publicó un libro sobre el uso de los psiquiátricos como forma de represión política. Y hasta hoy critica el exceso de credulidad de Occidente frente a la ideología soviética que, en su opinión, sigue viva en Rusia.

También te puede interesar