Uno de los principales problemas en la crisis política que atraviesa el país es la constante condena a prisión de los últimos presidentes de la República por casos vinculados a actos de corrupción.
Este es el caso de Ollanta Humala, quien fue condenado a 15 años de prisión por actos de corrupción. En tanto, su esposa, Nadine Heredia, solicitó asilo en la embajada de Brasil, de esta manera evitando, por el momento, cumplir la condena que también le correspondería.
Asimismo, el exmandatario solicitó al Poder Judicial la suspensión de su condena; sin embargo, la entidad rechazó el pedido. De esta forma, a vísperas de las Elecciones Generales, no se descarta que una situación similar pueda repetirse con futuros candidatos presidenciales.
SITUACIÓN DE OLLANTA HUMALA
Uno de los movimientos políticos más importantes que ha tenido el Perú, como el nacionalismo, ha caído en desgracia. Según Luis Benavente, CEO de Voz Populi, hubo errores en el proceso que no quedaron del todo claros a raíz de su condena. “Hubo cuestionamientos de orden jurídico que hicieron abogados constitucionalistas, gente que entiende de derecho, que hubo errores en el proceso; a mí me queda la duda”, indicó.
Asimismo, Benavente sostuvo que Humala se montó en lo que ya había construido su hermano Antauro, creando una ruta diferente con el nacionalismo. “Ollanta lo que hizo fue montarse sobre lo que había armado Antauro, cuando él ya estaba en la cárcel, mientras que Ollanta estaba de agregado cultural”.
CONDENADOS A 15 AÑOS DE PRISIÓN
A raíz de todo ello, el expresidente, quien pidió ser juzgado de manera correcta, manteniéndose al margen de las presiones políticas y mediáticas que su caso conllevaba. “Por eso le pido a ustedes que emitan una sentencia sobre la base de las pruebas ignorando las presiones políticas y mediáticas”, sostuvo en su audiencia.
Por otro lado, la defensa de Ollanta Humala alegó que los aportes de campaña en esos periodos no eran considerados delitos. Sin embargo, se respondió que dichos argumentos solo podían ser evaluados en el análisis de fondo de la apelación y no como un pedido para suspender la condena. “A pesar de tantas arbitrariedades nosotros todavía mantenemos la confianza en la justicia”, agregó.