Roberto Sánchez, el excandidato presidencial por Juntos por el Perú, convocó marchas de protestas el mismo 28 de julio, fecha de la juramentación a presidenta electa de Keiko Fujimori.
Desde la agrupación Juntos por el Perú, los congresistas salientes respaldaron a su líder: “el pueblo tiene que salir a movilizarse, tiene que organizarse, porque no le podemos dar tregua a la hija de un genocida”, dijo Wilson Quispe.
En tanto, otros parlamentarios criticaron este anuncio de Sánchez: “el colega Sánchez no es una persona demócrata. Debería de aceptar los resultados ¿qué hubiera pasado si él ganaba? creo que hay que saber ganar y saber perder”, señaló Wilson Soto, congresista de Acción Popular.
De acuerdo a José Luis Gil, ex miembro del Gein, esto es parte de una estrategia política para deslegitimar el gobierno de Fujimori, causar el caos y tomar el poder: “es un medio para capturar el poder. lo que ellos quieren es el poder a toda costa ya sea por la guerra de guerrillas que fue en su momento en el año 92, ya sea por la violencia social y política que es la que promueven o ya sea por la vía de las elecciones”, explicó.
COMUNICADO CONJUNTO
Por medio de un comunicado conjunto del partido Obras, Ahora Nación y Juntos por el Perú anunciaron que respetarán la proclamación, sin embargo, insistieron con la teoría del fraude: “reconocemos que el Jurado Nacional de Elecciones haya proclamado oficialmente los resultados electorales, sin embargo, ello no implica renunciar al derecho de señalar y denunciar las irregularidades que se presentaron durante el proceso electoral”.
Más adelante, también informaron que los tres partidos políticos ejercerán un control político responsable para buscar derogar leyes a favor del crimen, reestablecer el referéndum y buscar la libertad de Pedro Castillo.