Tras un trabajo de inteligencia, la Policía Nacional detuvo anoche a 11 venezolanos dedicados al secuestro en Lima, Santa Anita, El Agustino y Huarmey. La red criminal habría realizado al menos cinco raptos en menos de una semana.
Habrían obtenido miles de soles producto de los rescates cobrados a las familias de sus víctimas. Entre los intervenidos figuran cuatro mujeres; la más joven, una de 18 años, era la encargada de torturar y cercenar los dedos a los secuestrados.
TORTURAS Y MUTILACIONES
Los agraviados eran empresarios y mineros, quienes eran captados en locales nocturnos mediante engaños. Luego de que eran privados de su libertad, enviaban videos de torturas y mutilaciones a los familiares para presionarlos a pagar los rescates.
Durante el operativo, algunos integrantes de la banda intentaron escapar lanzándose por las ventanas; por ello una mujer resultó herida de consideración, se fracturó el brazo y fue trasladada a un nosocomio cercano para recibir atención.