Fuerte ante la vida. Desde hace unas semanas, José Castillo se para diariamente frente a Panamericana Televisión para tocar su violín y poder juntar 10 soles gracias a la solidaridad de la gente.
Trabaja todo el día; tiene que mantener a su esposa, que sufre de neuropatía diabética, y a su hijo de 9 años, Juan Pablo, que tiene la condición de ser un niño con piel mariposa. Son su fortaleza, dice.
AYUDA DEL PÚBICO
Lo que recauda es para alimentos y medicinas; no se amilana, son largas horas de pie en plena calle esperando la ayuda del público, no tiene trabajo estable y de esta manera sustenta a su familia.
José y su esposa tienen 24 años juntos y tres hijos en total; estas circunstancias solo han consolidado a la familia y tiene la seguridad de que todo pasará; por ahora esperan la solidaridad de las personas.