No hay trabajo feo siempre y cuando sea honrado, la peor vergüenza debe de ser el robo a otro semejante, por ello Al Sexto Día recorrió la Costa Verde, y conoció a los “recurseros” que cada verano venden cebiche, se visten de saco, terno, corbata, y traje de frayle en las playas limeñas, y así ganarse la pan de cada día con el sudor de la frente, y con mucha honra.