La polémica por la muerte de un adolescente dentro de la comisaría de Manchay se intensificó luego de que Javier Cubas, padre del menor, negara categóricamente que su hijo se haya quitado la vida y responsabilizara a efectivos policiales de lo ocurrido.
“A mi hijo lo mataron dentro de la comisaría”, afirmó Cubas durante una entrevista con Milagros Leiva, donde relató que observó situaciones sospechosas antes de que le comunicaran el fallecimiento de su hijo. Según su versión, un suboficial ingresó a la celda donde se encontraba el adolescente y le habría ordenado quitarse la ropa.
El testimonio del padre contradice la posición de la Policía Nacional. El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, sostuvo que el certificado de necropsia concluyó que la causa de muerte fue una “asfixia mecánica por ahorcamiento” y aseguró que el menor habría tomado la decisión de suicidarse mientras permanecía detenido.
Sin embargo, durante la misma entrevista, el abogado penalista Andy Carrión cuestionó que dicha conclusión permita cerrar el caso. “Del diagnóstico de ahorcamiento no se deduce necesariamente que haya sido un suicidio. También pudo haber sido producido por un agente externo”, señaló.
PADRE DENUNCIA PRESUNTAS IRREGULARIDADES
Durante su intervención, Cubas aseguró que observó cómo su hijo era obligado a desvestirse dentro de la dependencia policial. “Mi hijo empezó a llorar y preguntaba qué le iban a hacer”, relató, añadiendo que un agente policial le solicitado dinero y alimentos para facilitar la liberación del adolescente.
ABOGADOS DISCREPAN SOBRE RESPONSABILIDADES
El caso también generó un debate entre especialistas. Mientras el abogado Andy Carrión consideró que deben analizarse todos los indicios previos al fallecimiento para determinar si existió participación de terceros, el abogado Estefano Miranda, defensor del comisario de Manchay, pidió prudencia y sostuvo que no se puede adelantar conclusiones antes de que culminen las investigaciones.
“Los policías se van a someter a la rendición de cuentas, pero no adelantemos opinión”, manifestó Miranda, quien afirmó que la actuación policial deberá ser evaluada por las instancias correspondientes.
INVESTIGACIÓN CONTINÚA
La muerte del adolescente ha generado cuestionamientos sobre los protocolos aplicados durante su permanencia en la comisaría. Mientras la Policía mantiene la hipótesis del suicidio, la familia insiste en que se trató de un homicidio y exige que se identifique a los responsables.