El accidente ocurrió durante las celebraciones por el mes de mayo, cuando la cruz de más de un siglo de antigüedad cayó de manera aparatosa mientras era trasladada. Entre los heridos figuran el mayordomo Víctor Mundini y el tesorero Víctor Ramos, quienes sufrieron golpes y fueron auxiliados rápidamente.
Tras el incidente, la venerada cruz fue llevada a una capilla para iniciar su restauración. Los fieles señalaron que, pese a la fuerte caída, el rostro de Cristo no sufrió daños, lo que generó conmoción y lágrimas entre la población creyente.
Representantes de la hermandad indicaron que la estructura tiene más de 130 años y ahora buscan recaudar fondos para su reparación. Además, no descartaron que una mala maniobra o el deterioro del madero hayan provocado el desplome.