Especialistas advirtieron que algunos transportistas estarían utilizando adaptadores para cargar gas licuado de petróleo (GLP) en vehículos que funcionan con gas natural vehicular (GNV), una práctica que representa un alto riesgo de incendios o explosiones.
El especialista Rufino Mamani explicó que estos dispositivos simulan ser una toma de carga de GLP, lo que permite engañar fácilmente a los trabajadores de los grifos. Sin embargo, advirtió que ambos combustibles funcionan de manera distinta: el GLP es líquido y el GNV es completamente gaseoso.
“Introducir GLP en un tanque diseñado para GNV puede generar fugas y provocar explosiones inmediatas”, alertó el experto, quien además señaló que esta práctica también puede causar daños en el motor del vehículo.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
Asimismo, indicó que a diferencia del GNV, que cuenta con un sistema de control mediante chip, el GLP aún no tiene un mecanismo similar de fiscalización, por lo que pidió a las autoridades reforzar las medidas de control para evitar nuevas tragedias.