La inseguridad ciudadana sigue golpeando a la comunidad educativa. En San Martín de Porres, una institución fue amenazada por presuntos extorsionadores que exigieron el pago de 10 mil soles a cambio de no atentar contra el plantel. La comunicación, recibida por la directora, encendió las alarmas y obligó a tomar medidas inmediatas.
Ante el riesgo, las autoridades del colegio decidieron suspender las clases de manera preventiva para proteger a los estudiantes. La decisión, aunque necesaria, ha generado preocupación entre los padres de familia, quienes señalan que la educación virtual no siempre resulta efectiva para los escolares.
El temor también se vive en las calles. Vecinos de la zona aseguran que la presencia policial es intermitente y no garantiza seguridad permanente. Algunos incluso relataron hechos violentos recientes, como balaceras cercanas, lo que incrementa la sensación de vulnerabilidad en el sector.
IMPLEMENTAN BOTÓN DE PÁNICO
Frente a esta situación, se ha implementado el “botón de pánico”, una herramienta que conecta directamente a los directores con la comisaría del sector para una rápida respuesta. Sin embargo, los padres y vecinos consideran que esta medida no es suficiente y exigen mayor presencia policial y acciones concretas para evitar que la violencia alcance las aulas.