La crisis por el desabastecimiento de gas natural vehicular (GNV) continúa afectando al transporte público en Lima. Aunque el precio del pasaje se mantiene, los tiempos de viaje se han duplicado, generando complicaciones tanto para operadores como para miles de usuarios que utilizan a diario los corredores complementarios.
El corredor rojo, que culmina su recorrido en Callao, ha reportado un sobrecosto superior a los 100 mil soles debido a los problemas con los grifos que abastecían a sus 50 buses. Esta situación ha obligado a modificar las operaciones para garantizar el funcionamiento del servicio.
Los corredores complementarios cuentan en total con una flota de 650 buses, de los cuales 330 pertenecen al corredor rojo. Este sistema consume aproximadamente 650 mil metros cúbicos de GNV al mes, lo que evidencia la fuerte dependencia del combustible para mantener la operación diaria.
SOLO UNO DE LOS GRIFOS VOLVIÓ A OPERAR
En las últimas horas, solo uno de los tres grifos que abastecen al corredor rojo ha logrado restablecer la atención, lo que ha generado cambios en el flujo de buses y mayores tiempos de espera para los usuarios.
Los corredores complementarios, considerados un componente esencial del sistema de transporte urbano de Lima, enfrentan serias dificultades operativas debido a la crisis energética. No solo el corredor morado ha sido afectado; el corredor rojo también enfrenta complicaciones, ya que casi el 100 % de sus unidades funcionan con GNV.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
Ante este panorama, los operadores esperan que las autoridades escuchen sus demandas y convoquen una reunión de alto nivel de manera inmediata para encontrar soluciones que permitan normalizar el servicio.