La investigación en torno al vehículo que atropelló a la deportista Lizeth Marzano ha dado un nuevo giro tras revelarse la presunta falsificación de un sello notarial en el documento de donación del automóvil, hecho que complica aún más la controversia sobre su propiedad.
La periodista Marisel Linares había negado ser la dueña del vehículo. Sin embargo, la difusión de un documento de donación —mediante el cual el bien habría sido transferido a Adrián Villar— generó dudas luego de que el notario que figura en el escrito desconociera su autenticidad.
¿NUEVOS DELITOS?
El abogado penalista Andy Carrión sostuvo que la situación no solo pone en cuestión la titularidad del auto, sino que podría configurar nuevos delitos. “No solo se desvirtúa por su propio escrito donde asume la titularidad, sino también por las declaraciones de la notaría que supuestamente ha tramitado el documento”, indicó.
Inicialmente, el notario Donato Carpio declaró vía telefónica a un medio de comunicación que el sello utilizado en el documento era falso y que dicho trámite no había sido emitido por su notaría. No obstante, este martes evitó nuevas declaraciones públicas.
A través de un comunicado oficial, señaló: “A la fecha, permanecemos a la espera de cualquier citación que pueda formular la Fiscalía a cargo del caso, oportunidad en la que brindaremos nuestra declaración en la instancia correspondiente, no teniendo nada más que exponer ni responder fuera del órgano jurisdiccional”.
LEVANTAMIENTO DEL SECRETO DE COMUNICACIONES
En paralelo, se declaró fundado el levantamiento del secreto de las comunicaciones para los efectivos de la comisaría de Orrantia que acudieron al domicilio de Francesca Montenegro entre el 17 y 18 de febrero, así como para la propia Marisel Linares.