Fernando Guerrero, un joven de 21 años que fue atropellado en la avenida Javier Prado, comienza lentamente el proceso de recuperación tras permanecer varios días en estado crítico. El accidente, ocurrido el pasado 9 de febrero, marcó una de las etapas más difíciles para su familia, que vivió momentos de angustia mientras el joven permanecía en coma inducido.
El propio Fernando reconoce que no guarda recuerdos de lo sucedido ni de los días posteriores al impacto. Según relata, su memoria se interrumpe antes del accidente. “Fue como dormir el domingo anterior y todo lo que pasó. Ese día pasó como negro. Amanecí en el hospital así nada más”, comentó al recordar aquel periodo.
Su padre, Arturo Guerrero, describe la incertidumbre que enfrentaron durante la hospitalización. Explicó que los médicos advirtieron sobre el delicado pronóstico del joven, cuyas posibilidades de recuperación eran reducidas. Sin embargo, con el transcurrir de los días, la evolución de Fernando comenzó a mostrar señales alentadoras. “Estaba en un coma inducido y esperábamos que se recupere, pero todavía habían pocas posibilidades. En el transcurrir de los días ya comenzó a mejorar”, señaló.
Dos semanas después del accidente, Fernando despertó del coma, dando paso a una nueva etapa en su vida. Aunque aún enfrenta secuelas físicas, destaca los avances logrados hasta el momento. “Los doctores me han dicho que ha sido un gran avance cómo me he recuperado. Ahora al menos puedo caminar con el bastón”, indicó. El joven también describió el impacto emocional de su despertar, comparándolo con comenzar desde cero: “Cuando desperté en el hospital fue como ser un bebé, poco a poco tuve que acostumbrarme”.
CONCILIACIÓN
En el ámbito legal, la familia informó que este miércoles participarán en una conciliación con José Amaya de Dios, conductor involucrado en el accidente. Buscan que se asuman responsabilidades económicas, además de las legales, debido a que la cobertura del SOAT ya alcanzó su límite. Mientras tanto, Fernando continúa enfocado en su rehabilitación, acompañado por su familia y el equipo médico.